Por Gabriel
Rubinstein
Escuchaba el otro día al periodista Aliverti, preguntarse y
preguntar a entrevistados “cuánto de lo ha venido pasando (corrida, devaluaciones),
se puede explicar por razones valederas y
cuanto ha sido operado ( es decir, manipulado, por “los enemigos: medios, bancos, corpos, etc”).
Mi análisis sería: tal vez , 95% por razones valederas, 5%
dejemos se atribuyan a los
“conspiradores de siempre”.
Para ir al grano:
1)
Argentina enfrenta una severa crisis fiscal.
Esta crisis ha llevado a que la Emisión de Dinero Necesaria para financiarla,
haya trepado del 22% en 2011, al 33% en 2013, al 36% en los últimos 3 meses, y
con perspectivas de llegar al 48% durante todo el 2014.
2)
Además, por razones fiscales y otras, la
situación de reservas internacionales es crítica. Para mi, la mejor medición es
contra la cantidad de recursos
monetarios que pudieran llegar a querer convertirse en dólares (se llama M3,
suma de billetes y depósitos privados).
Estamos en una relación R/M3, tras la devaluación, del 29%; nivel
similar al del Plan Primavera, y al de cuando
se produjo el corralito y la debacle de la Convertibilidad, y en 1/3 de los
niveles máximos, alcanzados en marzo de 2009.
Una verdadera hecatombe.
3)
Cierto es que ha habido una necesaria mejora en
el Tipo de Cambio Real tras las recientes devaluaciones, pero con la persistente inflación, sin vías
de ser solucionada ante la gran cantidad de emisión de dinero que se necesita
para financiar el déficit fiscal, y la necesidad de frenar por un tiempito la
devaluación (en $8,00) como para lograr una mini-estabilidad y que cerealeras y
otros liquiden, un las mejoras tienden a erosionarse con bastante rapidez,
4)
Un déficit fiscal que requerirá en 2014 que se
emita cerca de un 50% de la Base Monetaria, es pasaporte a una gran
inestabilidad.
5) En estas circunstancias, es casi una fija, que
el dólar libre (el blue), tienda a aumentar “bastante”, y que los precios
(inflación) también.
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