miércoles, 29 de enero de 2014

Mejoras provisorias tras la devaluación

                                                                                               por Gabriel Rubinstein

Desde que asumió el nuevo Gabinete, el 18 de noviembre de 2013, el peso (oficial) se devaluó un 34%. Con ello, más el resto de medidas (cuyos efectos comentaremos en otro artículo) han habido mejoras en:

a) Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM), que pasaría de 1,20 en diciembre a 1,42 en enero
b) Relación Reservas / dinero amplio  (R/M3), que pasaría de 26% en diciembre a 29% en enero.
c) baja de la brecha con el blue (que pasó de promediar. 65% en enero, antes de la devaluación a 55% actual (con blue a $12,50).

Sin embargo, estos resultados estimamos habrán de revertirse, por diversas causas:

a) la devaluación tiene esta vez un efecto fiscal negativo (son mayores los gastos de combustibles e intereses en dólares que el Estado paga que los ingresos adicionales por retenciones a las exportaciones y aranceles por importaciones)
b) el déficit fiscal sigue en aumento por otras razones (incluyendo $11,000 millones de Plan Progresar), y llegaría al 5,7% del PIB en 2014, requiriendo una emisión monetaria por el equivalente al 45% de la Base Monetaria (promedio octubre-diciembre de 2013)
c) la inflación en ascenso de los últimos meses, agravada por la inflación de enero (del orden del 6%) y la de febrero (mínimo, 4%), han acelerado la Velocidad de Circulación del Dinero, generando esto a su vez, más presiones inflacionarias
d) aún con menos gastos en Turismo, compras con tarjeta, compras vía internet, estimamos las reservas seguirán cayendo (por apertura parcial de cepo, estimamos se irían unos u$s 12,000 millones anuales)
e) dado el alza inflacionaria en curso (por efecto residual de devaluación, pero por emisión monetaria como efecto permanente), estimamos que en adelante, la devaluación del oficial será inferior al aumento de los precios.
f) el efecto combinado de todo lo dicho, implica nueva caída del TCRM (con tendencia a volver a la situación previa), caída de la relación R/M3 (también rápidamente volviendo a la situación de diciembre), y tendencia de la brecha ascendente (por caída de reservas, caída de relación R/M3, caída del TCRM, y deterioro general de las expectativas), que bien puede llegar a niveles record en poco tiempo más.

Sólo ajustes fiscales creíbles (muy improbables), o ingresos al fisco de fondos del exterior de magnitud (improbable también), parecería que podrían evitar los caminos que llevan a un deterioro cada vez más acelerado de las condiciones económicas.

martes, 28 de enero de 2014

Escenarios para la nueva crisis argentina

                                                                                         Gabriel Rubinstein

Argentina se encuentra ante una nueva crisis económica. Manifestaciones de esta crisis son: actividad económica estancada, alta y creciente inflación, fuerte caída de reservas del Banco Central, brechas cambiarias persistentemente altas.
La crisis puede derivar, a nuestro entender, hacia 3 caminos: a) uno de agonía relativamente ordenada, en el cual se llega al cambio de gobierno, sin estallidos cambiarios ni financieros, dejando la re composición  de la economía para el gobierno entrante, b) uno en el cual, fuertes mejoras en el accionar del gobierno, es decir un muy buen plan macroeonómico, logra contener la crisis y encauzar la economía hacia un sendero de renovada estabilidad y crecimiento, c) un camino de "estallido económico", escenario en el cual las variables económicas y financieras se desbordan, llevando tener que pasar por alguna (o varias) de las experiencias ya conocidas en el país (hiperinflación, congelamiento de depósitos, canje de depósitos por bonos, confiscaciones, etc).
En este blog, acometeremos la tarea de : a) monitorear la evolución de la crisis, analizando medidas oficiales, conductas en los mercados, etc, b) discutir sobre las razones que nos llevan a la crisis y a probables estallidos económicos, c) discutir sobre cómo debería ser un plan de salida de la crisis, actualizándolo permanentemente.
Nuestro análisis nos lleva a pensar que las chances del escenario a) una suerte de "agonía" más o menos ordenada, va cediendo terreno en favor de un escenario de "estallido" (escenario c), con muy bajas probabilidades de que sea este Gobierno, el que pueda elaborar y ejecutar un buen plan de salida de la crisis (escenario b).
En próximas notas explicaremos porqué pensamos así.