Por Gabriel Rubinstein
Mi apreciado colega Miguel Bein, que ha saltado bastante más
a la fama después que aparecieran publicadas en varios diarios sus fotos con
Scioli (como flamante asesor) y que Cristina lo mencionara (como ejemplo de
alguien de “afuera” que apoya la idea de “planes desestabilizadores”), ha
generado sin embargo “miradas suspicaces” en muchos.
Algunas cosas llaman la atención.
Veamos por ejemplo, sus dichos en relación a las corridas
con epicentro en enero pasado y los desestabilizadores.
Pública y enfáticamente, había salido a decir que “la verdad es que los mercados venían muy
envalentonados con la idea de que iban a vaciar de reservas al Banco Central, y
que iban a hacer volar el Gobierno por los aires". Abonando con esto
la reiterada idea kirchnerista de que
los ”poderes fácticos” (es decir “los mercados”) se habrían conspirado para
intentar tumbar al gobierno vía la compra de dólares.
Pero por ejemplo, en su Informe del 31 de enero, decía (en
negritas, mi propio énfasis): “ …..vale la pena recordar que la corrida iniciada en agosto y
acrecentada a partir del cambio de gabinete fue generada fundamentalmente por la estrategia de corrección
cambiaria del BCRA en cuotas que
multiplicaban por cinco o más a la tasa de interés. Fue, como venimos
comentando en nuestros informes, este desalineamiento
grosero de tasas lo que paralizó las exportaciones, aceleró las
importaciones y las cancelaciones de deuda en divisas agudizando la sangría en reservas en los últimos dos meses. Incluso
fue esta dinámica la que generó una caída de depósitos a plazo fijo en pesos en
un contexto de cepo cambiario”.
En que quedamos pues: la corrida fue generada por los
“desestabilizadores de siempre”, o por las propias políticas del Gobierno?
Juan Clase Alta y José Clase Media, cuando salieron a
comprar dólares, lo hicieron para intentar voltear al gobierno, o para
defenderse de un gobierno que devaluaba muy fuerte, mal, y sin aviso?
O peor aún. Con el aviso de Cristina de que “si quieren devaluación…esperen a otro
gobierno” (6 de mayo de 2013; desde ese día, al 31 de enero, el gobierno
devaluó un 54% - anualizado 79%-).
Lo sorprendente sería,
que ante semejantes desaguisados, la “gente” (perdón, sólo gente de
clase alta y media), se hubiera quedado en el molde, aceptando perdidas
masivas, sin intentar defenderse.
Además, a la hora de “identificar” a grandes compradores de
dólares, seguramente aparecerían unos
cuantos “amigos y/o socios” del gobierno, que difícilmente se hubieran prestado
al “putsch” desestabilizador.
En fin.
Es obvio que un montón de gente que “no se banca” a
este Gobierno se sintió bien al verlo
teclear en enero, y toda vez que pueda dar “una mano” al debilitamiento del
gobierno, comprando dólares, o puteando, lo hará.
Es también obvio que mucha gente que vive de renta en
dólares es “hincha” de las devaluaciones.
Pero no necesitamos de “teorías conspirativas” para explicar
lo más importante y evidente: cuando un gobierno se equivoca mucho, cuando la
palabra presidencial pierde valor (se devalúa tanto o más que el peso), y
cuando los riesgos de perder son altos, la respuesta de “la gente”, es
refugiarse.
Hay que aclarar que es el dólar el refugio natural para una
masa enorme de argentinos?