jueves, 27 de febrero de 2014

Che Miguel: te contradecís un poco, no?

                                                                                                 Por Gabriel Rubinstein

Mi apreciado colega Miguel Bein, que ha saltado bastante más a la fama después que aparecieran publicadas en varios diarios sus fotos con Scioli (como flamante asesor) y que Cristina lo mencionara (como ejemplo de alguien de “afuera” que apoya la idea de “planes desestabilizadores”), ha generado sin embargo “miradas suspicaces” en muchos.

Algunas cosas llaman la atención.

Veamos por ejemplo, sus dichos en relación a las corridas con epicentro en enero pasado y los desestabilizadores.

Pública y enfáticamente, había salido a decir que “la verdad es que los mercados venían muy envalentonados con la idea de que iban a vaciar de reservas al Banco Central, y que iban a hacer volar el Gobierno por los aires". Abonando con esto la reiterada idea kirchnerista  de que los ”poderes fácticos” (es decir “los mercados”) se habrían conspirado para intentar tumbar al gobierno vía la compra de dólares.

Pero por ejemplo, en su Informe del 31 de enero, decía (en negritas, mi propio énfasis):  “ …..vale la pena recordar que la corrida iniciada en agosto y acrecentada a partir del cambio de gabinete fue generada fundamentalmente por la estrategia de corrección cambiaria  del BCRA en cuotas que multiplicaban por cinco o más a la tasa de interés. Fue, como venimos comentando en nuestros informes, este desalineamiento grosero de tasas lo que paralizó las exportaciones, aceleró las importaciones y las cancelaciones de deuda en divisas agudizando la sangría en reservas en los últimos dos meses. Incluso fue esta dinámica la que generó una caída de depósitos a plazo fijo en pesos en un contexto de cepo cambiario”.

En que quedamos pues: la corrida fue generada por los “desestabilizadores de siempre”, o por las propias políticas del Gobierno?

Juan Clase Alta y José Clase Media, cuando salieron a comprar dólares, lo hicieron para intentar voltear al gobierno, o para defenderse de un gobierno que devaluaba muy fuerte, mal, y sin aviso?

O peor aún. Con el aviso de Cristina de que “si quieren devaluación…esperen a otro gobierno” (6 de mayo de 2013; desde ese día, al 31 de enero, el gobierno devaluó un 54% - anualizado 79%-).

Lo sorprendente sería,  que ante semejantes desaguisados, la “gente” (perdón, sólo gente de clase alta y media), se hubiera quedado en el molde, aceptando perdidas masivas, sin intentar defenderse.

Además, a la hora de “identificar” a grandes compradores de dólares, seguramente aparecerían  unos cuantos “amigos y/o socios” del gobierno, que difícilmente se hubieran prestado al “putsch” desestabilizador.

En fin.

Es obvio que un montón de gente que “no se banca” a este  Gobierno se sintió bien al verlo teclear en enero, y toda vez que pueda dar “una mano” al debilitamiento del gobierno, comprando dólares, o puteando, lo hará.

Es también obvio que mucha gente que vive de renta en dólares es “hincha” de las devaluaciones.

Pero no necesitamos de “teorías conspirativas” para explicar lo más importante y evidente: cuando un gobierno se equivoca mucho, cuando la palabra presidencial pierde valor (se devalúa tanto o más que el peso), y cuando los riesgos de perder son altos, la respuesta de “la gente”, es refugiarse.

Hay que aclarar que es el dólar el refugio natural para una masa enorme de argentinos?

Así que Miguelito: me quedo con lo que decís en tu informe.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Paz financiera: será duradera?

                                                                         por Gabriel Rubinstein

El Gobierno, a través sobre todo de las acciones del BCRA (casi duplicación de las tasas de Lebac para ir compensando la emisión monetaria producto sobre todo de las necesidades fiscales + regulación que obligó a bancos a vender dólares contado + dólares futuro + bonos), logró se estabilizaran las variables financieras.

Muy bien.  El fantasma de graves estallidos financieros (y finalmente económicos, sociales y políticos), ha sido alejado, al menos por un tiempo.

La pregunta que surge, es si estaríamos en presencia de una calma más o menos permanente, o sólo transitoria.

Como nada "está escrito" (o si lo está, el común de los mortales no tenemos accesos a ello), todo "depende".

Algunas cosas tenemos que tener en cuenta.

1) la situación fiscal es muy grave, y "empuja" hacia la desestabilización financiera

2) el Gobierno se está moviendo hacia la normalización financiera externa (publicación del 3,75 de inflación IPCNu y arreglo con Repsol, casos recientes más resonantes), pero no está claro, si la nueva estrategia de "endeudamiento" logrará frutos significativos. Además las chances de nuevo default por juicios en USA siendo siendo alta.

3) queda la posibilidad de colocación de Deuda Interna. Aquí, el rol del BCRA es esencial (vía Lebacs, pases, encajes), y por primera vez, tras años de "ausencia", el BCRA ha "mostrado los dientes", y ha logrado resultados.

4) las acciones oficiales para "contener" la crisis en el mercado cambiario, tanto las realizadas desde Economía (impuestos y trabas a la importación; búsqueda activa de caída del salario real), como desde el BCRA (menos crédito real y más caro para empresas e individuos, al colocarse más Lebac), implican caída del PIB

Y considerando estas cuestiones surgen nuevas preguntas:

1) sin ajuste (o muy poco) fiscal a la vista, podrá el BCRA aumentar suficientemente la Deuda Interna (Lebac, etc), sin con ello crear expectativas desestabilizadoras (renovados fantasmas de déficit cuasi-fiscal, restricción crediticia al sector privado creciente, etc) ?

2) se bancarán los políticos del FPV y del PJ una situación que sólo promete alta inflación y recesión permanente?

3) se bancarán los asalariados y sus sindicatos una significativa caída del salario real ?

No necesariamente las cosas deban terminar en fuertes estallidos. Pero la calma actual .....hmmmmmm.......pareciera apoyarse en varias patas frágiles......


     

miércoles, 19 de febrero de 2014

El Problema Fiscal es mucho más serio de lo que se piensa. El economista del mes en Ámbito

“El problema fiscal es mucho más serio de lo que se piensa”

• Gabriel Rubinstein advirtió sobre las debilidades, varias, que tiene el país en lo económico. En la ya tradicional entrega de El Economista del Mes, quien fuera representante en el BCRA del ministro Roberto Lavagna, se centra en las cuestiones fiscales. Habla de un ajuste, utópico, de $ 220.000 millones, necesario para llevar a la inflación a un nivel de 5% anual. Como tampoco avizora acercamientos al FMI ni a los mercados internacionales, descuenta que 2014 estará marcado por una economía con alta inflación y recesión. Al mismo tiempo, y dentro de lo positivo, resalta Rubinstein que la base monetaria está subiendo a ritmo menor.

1) En enero la turbulencia fue grande, y en febrero llegó la calma. ¿Se terminó entonces la corrida? 

La corrida de enero sí. Pero podría ser el fin de sólo un episodio. Los problemas acumulados son muy serios, y la posibilidad de que haya nuevas e importantes corridas en meses venideros no es para despreciar. Y aunque como algunos creen que porque el país tiene baja deuda externa, los problemas podrían ser serios. Vale recordar que el Rodrigazo y la híper del 89 se dieron en un contexto donde los principales problemas eran internos, no de deuda externa. Podría volver a suceder una crisis de ese tipo, aun cuando no resulte tan aguda como en aquellos casos.



2) Pero por ejemplo, en la híper del 89, había un problema cuasifiscal enorme, y ahora no, y las reservas son mucho más altas.

Ahora no tenemos un problema cuasifiscal, pero el problema fiscal es muy serio. Digamos que los subsidios son a 2014 o 2015, como el cuasifiscal fue a 1988-1989. Y en cuanto a las reservas, mi ratio preferido de análisis, Reservas/M3 es similar al de 1989 (y similar al que llevó al "corralito" en 2001). Hablo de un problema fiscal "muy grave" porque sin contar la falacia de utilidades del BCRA generadas por devaluaciones o inflación (por el absurdo, seguir el razonamiento de Capitanich respecto a considerar esta ganancia como "cuasifiscal genuina", nos llevaría a pensar que lo mejor es una hiperinflación, que licuara al máximo todos los pasivos del BCRA, y él diría que estaríamos en equilibrio fiscal), para 2014 el déficit fiscal sería cercano al 6% del PBI (aproximadamente, $ 230.000 millones). De este déficit, dos tercios deberán financiarse con emisión monetaria, y un tercio con caída de reservas. Como se ve en el gráfico, la emisión monetaria para financiar al Sector Público pasó de representar el 24% en 2012, al 30% en 2013, se ubica en 36% en los últimos tres meses, y podemos proyectar que terminará 2014 siendo un 49% de la base monetaria. Es un crecimiento enorme, que crea una presión inflacionaria muy fuerte, sumamente desestabilizante.



3) Sin embargo, aún con la inflación subiendo mucho, estaríamos hablando del 4% mensual, no del 10% ni del 20% como en 1988.

Es cierto, pero hay que considerar que en 1988, si la inflación era del 10% mensual la gente se quedaba tranquila (porque había sido antes mucho más alta), y no aumentaba la velocidad de circulación del dinero. Ahora, hemos visto ya, que saltando la inflación de menos del 2% al 4% mensual, la gente se ha puesto inquieta, el dinero empieza a quemar en los bolsillos, y ello tiende a complicar la posibilidad de dominar la situación macro. La brecha cambiaria y la inflación, son hijos del sobrante de pesos. Y si aumenta fuerte la oferta de pesos para financiar al fisco, y si baja la demanda de pesos (aumento de la velocidad de circulación), el desequilibrio monetario estaría aumentando por doble vía, aumentando las probabilidades de sobresaltos agudos.



4) Pero la base monetaria parecería estar subiendo a un ritmo mucho más bajo que lo que demanda el fisco. ¿Eso no ayuda?

Sí, eso ayuda, y mucho. Es tal vez la principal causa que evitaría se materialicen los escenarios de estallidos cambiarios y económicos. Pero hay que tener cuidado. Por un lado, porque al menos hasta ahora, parte de la compensación se ha hecho perdiendo reservas, que ya están en niveles muy bajos, lo cual de persistir, también nos llevaría a una crisis aguda. La otra parte, la que se hace vía Lebac, pases o eventualmente suba de encajes, es la más potente, pero que implica menos crédito (que crecería este año bastante menos que la inflación), más caro, con claro impacto recesivo. Daría también lugar al inicio de un problema cuasifiscal, aunque por ahora ello sería un tema de segundo orden. Hay que ver si la política se banca un par de años recesivos, fruto de políticas monetarias contractivas, para compensar los fuertes desequilibrios fiscales.



5) Si las reservas se estabilizaran cerca de 28 mil o 30 mil millones, ¿no sería suficiente?

Lo que ha ocurrido con las reservas es una hecatombe. En marzo de 2009 la relación Reservas /M3 (que es la relación entre reservas y todo lo que pudiera llegar a querer convertirse en dólares) era del 75%. Y ahora, ha llegado a un mínimo del 25% y con la devaluación se habría recuperado hasta el 29%. Con muy baja devaluación en adelante, volverá a caer. Con estos niveles tan bajos de reservas, tendremos brechas cambiarias altas todo el tiempo, consolidando esta economía "no sustentable".



6) ¿Y qué medidas tomaría usted, entonces, para disipar las amenazas de crisis agudas?

Se requiere un ajuste fiscal de aproximadamente $ 220.000 millones (5,4 puntos del PBI), si se pretendiera una economía donde fuera posible que la inflación llegue al 5% anual y no se perdieran más reservas por necesidades fiscales. En la práctica, si todo el ajuste recayera en baja de subsidios, implicaría aumentos de tarifas promedio superiores al 500%. Es decir, lo que se paga $100 debería pagarse $ 600 (algunos tal vez $ 1.000, otros tal vez $ 200). Y para que un ajuste así pudiera ser social y políticamente tolerable, debería hacerse con cierto gradualismo (3 / 4 años). Para que esto pudiera suceder se requeriría una masa de financiamiento externo bien alta, tal vez de unos u$s 25.000 millones. Y esto requeriría entre otras cosas, muy probablemente, de un acuerdo con el FMI. Pero francamente no veo a este Gobierno cambiando tanto como para hacer semejante ajuste fiscal, ni hacer acuerdos con el FMI de esa naturaleza (todavía ni siquiera le hemos autorizado a que hagan el rutinario artículo 4º). Con lo cual, salvo que el Gobierno cambie muchísimo, la economía seguiría mal, con muy alta inflación y recesión, y con amenazas latentes de fuertes cimbronazos económicos.

lunes, 17 de febrero de 2014

La nueva inflación y el PIB


Además del impacto que tendrá sobre el CER de enero, habrá que ver qué acontece con los efectos derivados del nuevo IPCNu sobre la actividad. 

Como el IPCNu se informó que tiene base 100 en IV-trim-13, y por ahora sólo se dieron a conocer los índices de diciembre-13 y enero-14 (102,78 y 106,53 respectivamente), un ejercicio de simulación que arroje base 100 en el IV-trim-13 requiere que la inflación acumulada noviembre-diciembre sea del orden del 4,87% (contra el 2,35% que se usó para el cálculo del CER de esos meses). 

Por este motivo existe algún margen de ajuste bajista en la estimación de actividad en el último trimestre de 2013, sobre todo en aquellos sectores que utilizan la inflación minorista como insumo para el cálculo de la variación real de actividad (Intermediación Financiera y Hoteles y Restaurantes los que más impacto reciben).  

Estimamos que el efecto directo del cambio del índice sería de -0,18 puntos porcentuales en el crecimiento (o sea de 5,1% a 4,9%).   

lunes, 10 de febrero de 2014

Porque estamos en una crisis muy importante

                                                                                     Por Gabriel Rubinstein

Escuchaba el otro día al periodista Aliverti, preguntarse y preguntar a entrevistados “cuánto de lo ha venido pasando (corrida, devaluaciones), se puede explicar por razones valederas  y cuanto ha sido operado ( es decir, manipulado, por “los enemigos:  medios, bancos, corpos, etc”).

Mi análisis sería: tal vez , 95% por razones valederas, 5% dejemos se atribuyan a los  “conspiradores de siempre”.

Para ir al grano:

1)      Argentina enfrenta una severa crisis fiscal. Esta crisis ha llevado a que la Emisión de Dinero Necesaria para financiarla, haya trepado del 22% en 2011, al 33% en 2013, al 36% en los últimos 3 meses, y con perspectivas de llegar al 48% durante todo el 2014.
2)      Además, por razones fiscales y otras, la situación de reservas internacionales es crítica. Para mi, la mejor medición es contra  la cantidad de recursos monetarios que pudieran llegar a querer convertirse en dólares (se llama M3, suma de billetes y depósitos privados).  Estamos en una relación R/M3, tras la devaluación, del 29%; nivel similar al del Plan Primavera,  y al de cuando se produjo el corralito y la debacle de la Convertibilidad, y en 1/3 de los niveles máximos, alcanzados en marzo de 2009.  Una verdadera hecatombe.
3)      Cierto es que ha habido una necesaria mejora en el Tipo de Cambio Real tras las recientes devaluaciones,  pero con la persistente inflación, sin vías de ser solucionada ante la gran cantidad de emisión de dinero que se necesita para financiar el déficit fiscal, y la necesidad de frenar por un tiempito la devaluación (en $8,00) como para lograr una mini-estabilidad y que cerealeras y otros liquiden, un las mejoras tienden a erosionarse con bastante rapidez,
4)      Un déficit fiscal que requerirá en 2014 que se emita cerca de un 50% de la Base Monetaria, es pasaporte a una gran inestabilidad.
5) En estas circunstancias, es casi una fija, que el dólar libre (el blue), tienda a aumentar “bastante”, y que los precios (inflación) también.

Entonces, amigo Aliverti;  hay razones muy significativas para explicar las corridas habidas, y las que seguramente sobrevendrán en meses venideros, si es que no acometen medidas que permitan reducir el déficit fiscal en forma drástica.   

Gobierno: ganó una batalla

Por Gabriel Rubinstein

En las crisis hay diferentes momentos. Como en una guerra (o un torneo de fútbol),  se van sucediendo batallas, que a veces gana un bando, y a veces el otro.

El Gobierno, tuvo una seguidilla de derrotas,  que llevaron al dólar más libre (blue), de $9,18 (02-dic-13) a $13,10 (23-ene-14), y forzaron una devaluación no deseada del oficial. Recordemos la frase de Cristina del 6 de mayo de 2013: “para una devaluación esperen a otro gobierno, este no lo va a hacer” . Desde ese día al 7 de febrero, el dólar oficial subió un 51% ( $2,66).

Luego de esas sucesivas derrotas, vino el “contraataque”. Las principales medidas, han sido:

a)      Casi duplicar la tasa de pesos que paga el BCRA (de 15,4% a  28,8%)
b)     Obligar (Comunicación A 5536) a los bancos a desprenderse de dólares, títulos dolarizados y a vender dólares a futuro.

Con esas medidas (sobre todo la segunda) y dando varias señales de que hay “voluntad” de que por un tiempo al menos, el dólar oficial no pase de $8, el Gobierno ha logrado más compromiso de venta de cerealeras, y en general, que el mercado vea, que al menos por ahora, la corrida contra el peso se habrá de tomar un respiro.
Y  entonces, hemos visto:
-         Baja del dólar oficial (de $8,023 a $7,865, baja de 2,0%)
-         Baja del CCL (de $12,55 a $10,80, baja de 13,9%)
-         Baja del dólar blue (de $12,90 a $12,15, baja de 5,8%)
-         Baja del futuro del dólar (a fin de junio de $12,74 a $8,42; tasa anualizada de devaluación esperada de 45% a 19%)
-         Suba de paridad de bonos que se habían desplomado (tasas de Boden 15 llegó a máximos de 20,2% y bajó hasta 13,5% anual. Recordemos que hace 2 meses pagaba menos del 9% anual)

Algunos, como mi colega Miguel Bein, a quien aprecio mucho, ha publicitado: “se logró el puente hasta el ingreso de los dólares de la cosecha; la corrida terminó”.

Hmmmmm…….

Como en el truco, contesto:  “ESTA CORRIDA, es decir, ésta batalla, sí, seguramente terminó. Fue exitosa para el Gobierno. Pero la guerra continúa. Y faltan muchos elementos muy importantes, como para decir que LA CORRIDA terminó”. 

Una economía ya en recesión, con inflación a ritmos superiores del 40%, y un altísimo déficit fiscal (que requiere más de un 40% de emisión monetaria para financiarse), son entre otros elementos, problemas  muy serios, que empujan al dólar hacia arriba, y sin un claro  techo a la vista.

Y no será con medidas que no atacan las raíces de los problemas como se logrará subsanarlos, en forma PERMANENTE. Pero ganar un tiempito, con medidas crediticias o regulatorias, sí, eso se puede.


En un momento así estamos.

miércoles, 5 de febrero de 2014

"Hacé de cuenta que....."

                                                                                    por Gabriel Rubinstein

El Gobierno le ha dicho a las pteroleras que "hagan de cuenta que el dólar subió a 6,80, no a 8,00". Y las proveedoras de insumos de la Construcción, que "hagan de cuenta que el dólar vale 7,18". E implícitamente, a muchos vendedores de electrodomésticos, con costos en dólares del 60% en sus productos, que consideren un dólar de 6,70 o similar.

Así que vos, mañana podés ir a un bar, pedir una gaseosa, y cuando te digan: "son $20", pagarle al mozo $15.
Y cuando te diga: "pero faltan $5", es fácil.  Le decís: "hacé de cuenta que te dí $20".

Si no entendés esta lógica, es que no hiciste el "Curso de Economía Cristicapitanichkicillofista".  Lo dictan en la Universidad Arturo Jauretche.  Anotate ya !!!  

martes, 4 de febrero de 2014

Las frases de Capitanich: "hasta cuando Catilina abusarás de nuestra paciencia"

                                                                             por Gabriel Rubinstein


Famosa la frase de Cicerón. Y viene a cuento muchas de las frases que día a día Capitanich nos brinda en sus Conferencias de Prensa (no muy abiertas por cierto....).

Me quedo ahora con 2, que están relacionadas.

Una, dicha hace un tiempo atrás decía algo así como : " no hay condiciones macroeconómicas para que haya inflación".

Una burrada fenomenal.

Si hay un marco de condiciones para que haya inflación que reconocen marxistas, keynesianos, estructuralistas, liberales, etc, etc (claro, a condición de que hayan estudiado un cacho !!!!), es cuando :
-hay déficit fiscal
- es financiado con emisión monetaria
- no hay aumento de la demanda real de dinero (o de otra manera, no hay disminución de la velocidad de circulación del dinero)

Y en Argentina, en 2013, la emisión para el gobierno fue del 31% de la Base Monetaria !!! y para 2014, se perfila hacia 48% !!!!!!! Y más aún, no sólo no aumenta la demanda de dinero real, sino que está disminuyendo (aumento de la velocidad de circulación del dinero)!!!!!!

Por tanto si Capitanich tuviera la mínima dosis de honestidad intelectual que al menos yo le exigiría a un gobernante, debería decir: " existen las condiciones propicias para que haya alta inflación". Y trascartón: "por ello, vamos a tomar todas las medidas fiscales necesarias para revertir esta situación". Y trascartón, anunciar las medidas correspondientes.

La otra frase es sobre "los economistas, agentes encubiertos de empresarios y políticos....".

Podría haber dicho lo contrario: " hay políticos y empresarios que critican por ser agentes de economistas..." siguiendo la famosa frase de Keynes  "Los hombres prácticos, que se creen totalmente exentos de cualquier influencia intelectual, son usualmente los esclavos de algún difunto economista".

Agregaría...o de alguno vivo.  

En mi caso, digo lo que me siento capaz de analizar y punto. Le puede no gustar a algún cliente mío. Le puede no gustar a algún político que a veces me consultan.

Y Capitanich, en lugar del lamentable rol que está ocupando, haría mucho mejor en reconocer que la inflación es altísima, que el gran y obvio culpable (para cualquiera que sepa algo del tema) es el Gobierno, y ponerse a trabajar en serio.

Porque más allá de lo digamos los economistas, si no se combate en serio a la inflación, la sociedad va a "conspirar", para que venga un gobierno que solucione este y tantos otros problemas, harta de tanta mentira, tanta burla.

Por eso, hasta cuando Capìtanich, abusarás de nuestra paciencia?

lunes, 3 de febrero de 2014

Política, Dólares, Ajuste

                                                                                        por Gabriel Rubinstein

Argentina enfrenta una crisis muy importante. Tiene un défícit fiscal creciente (casi 6% de PIB estimamos en 2014, sin considerar como recursos la emisión monetaria del BCRA) que nadie quiere financiar y que obligaría al Banco Central a emitir más de $170 mil millones en 2014 ($150 mil millones de déficit y $20 mil millones por deudas en pesos). Y además, las necesidades de dólares del Tesoro Nacional (déficit + pago deudas en dólares), obligarían a a perder cerca de u$s 7 mil millones de dólares de las reservas.

Estamos en "zona de desastre", e inevitablemente esto requiere un ajuste fiscal de envergadura. Muy difícil por cierto de hacer.

Candidatos "naturales" del ajuste (por su envergadura) serían : a) obra pública, b) suba de tarifas.

Como los ajustes que se requieren son fortísimos, sería necesario contar con una gran cantidad de dólares para ejecutar cierto grado de gradualismo, que facilite la tolerancia social y política a los mismos.

Tanto para hacer la clase de ajuste que hay que hacer, como para conseguir la magnitud de los dólares necesarios, se necesitaría un Gobierno creíble y muy capaz.

El Gobierno actual, no despierta la mínima credibilidad necesaria, y carece de las capacidades para semejante tarea.

Houston, we have a problem.