Por Gabriel Rubinstein
Alfonso Prat Gay escribió en El Cronista sobre el “maldito
Cupón PIB”.
Comentaré algunas de las cosas que escribió:
1) “…si
dicha estimación (menor al 3,22%) se confirmara…. no hay que pagar el Cupón
2014”. Para mi, sólo válido si fuera cálculo sobre base 1993 y no sobre 2004,
que comenté en otros artículos y luego amplío.
2) “…el
cupón ya es un regalo a los bonistas cuando crecemos bien”. Aún si se es
bonista original, los cupones (más allá de su precio original de mercado) fue
parte del combo de negociación. Pero además: y la masa grande de compradores
que no son los originarios tenedores de cupones? Y que han pagado el valor de
mercado del cupón? No tiene nada de regalo (o cada bono que tiene TIR esperada
alta es un regalo?).
3) “….de los u$s 10,000 millones ya pagados,
casi u$s 2,400 millones corresponden a la costosa picardía del INDEC de decir
que crecimos más de lo que crecimos”. OK. Amerita juicios a Cristina, Jefes de
Gabinete, Ministros de Economía desde 2007, Guillermo Moreno, Directores de
INDEC por delitos varios.
4) Criticando a los economistas “que desafían el sentido
común y que dicen “como revisaron el
cálculo de crecimiento revisen entonces la tasa potencial para compensar a los
bonistas”.Este disparate interpretativo es contrario a la lógica económica
y a la letra y el espíritu del contrato
de cupón del PIB”. Y explica algunos temas sobre el crecimiento potencial. Varias cuestiones:
a. No
es que revisaron el PIB de una manera “normal”, lo cual no hubiera dado lugar a
recálculo del “caso base” (PIB potencial). Revisaron justamente el PIB por
cambio del año base. Y hete aquí que la letra del prospecto es muy clara
respecto al proceder. Independientemente de lo que se quiera pensar al
respecto, es para mi sumamente claro, que si el crecimiento INDEC en base 1993
era 4,9% y en base 2004 un 3,0% debe recalcularse la base, que para el año 2013
daría 1,30%, Esta es la “letra”.
b. En
cuanto al “espíritu”, la discusión es
más compleja. Cuando se discute un “PIB potencial” se piensa en una dada
estructura. Es posible que ese PIB potencial cambie, si la estructura
productiva es diferente. Por ejemplo, si antes se le daba mucho peso a
Servicios y ahora mucho más a Bienes, la diferente productividad de Bienes y
Servicios hará que el potencial también lo sea. Acá se abren otras discusiones,
que el Prospecto no abordó y podría dar
lugar a polémicas:
i. Si
dado el cambio de estructura, el PIB potencial es ahora más bajo, habrá que
cambiar la tendencia a futuro? Y ello implicaría tener que calcular siempre
(hasta el fin del cupon) dos PIB, uno en
base 1993 y otro en base 2004? Quizás sea lo conceptualmente más acorde, pero
no pareciera muy sensato tener que exigirle esto al INDEC
ii. O
una vez corregido el PIB en el año del cambio de base (2013), se sigue con la
tendencia original (aprox. 3%)? Sería el caso más sencillo. Si así se hace,
bajaría por única vez el año base (1,3% en lugar de 3,22%) y de ahí en adelante
seguiría el 3,0%.
iii. En
cuanto al año del cambio de base (2013), el espíritu justamente fue el de
defender al inversor ante posibles cambios de base. Fue decir: “ si con una
base X debe pagarse, que el cambio de base no altere esa decisión”
c. Cuando
ya dice que la tasa potencial pasaría a 1,39% (1,30% en realidad) y que ese no
puede ser el crecimiento potencial con población creciendo al 1% y reclama
cordura, pareciera no entender el punto: en principio, el cambio sólo aplica al
año de cambio de base, pero si aplicara en adelante, y si fuera el caso de que
la productividad de los sectores más representativos (por el cambio de base) es
muy baja, obviamente el crecimiento potencial sería más bajo. No es una
cuestión de cordura, sino de matemática
d. Prat
Gay menciona el tema de cómo hacer cuando cambia la base en forma general, pero
llamativamente no hace el cálculo que el prospecto establece, y que hemos
detallado en otro artículo y que arroja la cifra del 1,30% para el año 2013
5) “No
pagar entonces el cupón en 2014 es ajustarse entonces al derecho y a la
verdad”. Al derecho no (al menos “así lo veo yo”), ya que veo que el Prospecto
es muy claro respecto a qué hacer en caso de cambio de base. Ajustarse a la
verdad, es cierto: el PIB en 2013 no habría crecido un 3,22% (a nosotros nos da
2,0%) pero NO POR CAMBIO DE BASE, sino porque si el INDEC no hubiera falseado
las cifras, hubiera dado, CON BASE 1993, menor al 3,22%.
6) Desde
siempre Prat Gay criticó el canje de deuda y ahora dice que “…esta confusión
demuestra que aquellos funcionarios
….jamás entendieron lo que le estaban dando a los bonistas….”. Y luego critica la propuesta de recompra, que
nunca debieron haberse emitido, que con
el cupón se devuelve toda la quita, etc. Con el diario del lunes puede
concluirse que tal vez lo mejor hubiera sido no proponer el Cupón PIB en el menú
de bonos de la deuda. Pero recordemos la quita era percibida como “demasiado
alta” y uno de los principales justificativos para que sea aceptada es que si
las cosas iban bien, finalmente los acreedores no sufrirían una quita tan
importante. Por otra parte, es para mi de sentido común, que ante el alto
crecimiento de la economía en años posteriores, y con amplias posibilidades de
mantener un alto superávit fiscal, Argentina hubiera intentado recomprar lo más
posible de la deuda más cara emitida (cupones PIB y deuda con CER si no se
hubiera truchado).
7) “Renegociación
exitosa” fue la primera gran mentira del relato. No lo olvidemos”. Acá Prat Gay
se enfrasca en sus posiciones ideológicas y lamentablemente, contribuye (para
mi) a la confusión. La idea general de Prat Gay de que había que concluir la
negociación de la deuda mucho antes, cuando el “país estaba de rodillas”, es
muy linda en teoría pero, en la práctica, sinceramente no creo era factible.
Era notorio que los acreedores no evaluarían ninguna propuesta argentina en los
primeros tiempos tras el default, que esperaban los resultados del acuerdo con
el FMI para empezar a “escuchar”. No eran tontos, y sabían que no les convenía
escuchar nada en los peores momentos. Sencillamente una propuesta Argentina más
agresiva, no hubiera tenido ningún eco. Reclamaban una Propuesta, pero esa
“pour la galerie”. Podemos discutir 1000 años si se podía o no hacer una oferta
más “agresiva”. Pero creo no puede dudarse que se logró una importante quita y
que podía haberse recomprado luego la deuda mas cara dado que las cosas
anduvieron muy bien por un tiempo. No me parece justo decir que esta fue la
“primer mentira del relato”, ya que termina incluso “banalizando” las grandes
mentiras del relato. Mejor sería que él siga pensando en que se pudo haber
negociado mejor, sin descalificar lo logrado en este terreno.
8) De
hecho, con la renegociación (que yo creo fue realmente exitosa) de la deuda,
podía estimarse una evolución Deuda /PIB muy favorable para el país (incluso
mejor que la actual), que de no mediar una serie de errores entre serios y muy
serios, en la política económica de Néstor y Cristina, y de no mediar la
verdadera estafa que el Estado hizo a través del INDEC, hoy nos permitiría
tener una situación muy tranquila, sin cepo, con muchas más reservas, con baja
inflación, creciendo muy bien, etc, etc.
En conclusión:
Para mi es una pena que se centre la discusión en si debe
pagarse el cupón 2013 o no, y no en la verdadera cuestión: de que estamos en
presencia de un Estado que manipula cifras “ a piacere”, a veces pareciera que
para pagar, en general para no pagar, y que ameritaría juicios y las condenas
correspondientes.
Me hubiera gustado que Prat Gay se hubiera enfocado en lo
principal, no en el “maldito Cupón (del PIB)”, sino en el “maldito Estado
mentiroso (Gobierno del FPV)”, que desde lo más alto del poder, ha venido dando
un ejemplo malísimo para generaciones y generaciones de argentinos.