martes, 4 de noviembre de 2014

KICILLOF PRETENDE CONFUNDIR. EN ARGENTINA ACTUAL, ALTA EMISIÓN ES IGUAL A ALTA INFLACIÓN

Por Gabriel Rubinstein

Axel Kicillof dirigía el Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino (CENDA). Y desde ahí, publicaba una inflación (IPC), promediando los datos provinciales (muy similares a la llamada “Inflación Congreso” que promedia datos de consultoras privadas), desestimando por falsos los datos del INDEC.

Apenas llegó como funcionario de gobierno, dejó de publicar ese dato. No porque pasara a confiar súbitamente en el INDEC. Que otra podemos conjeturar que no sea el de “no quedar mal” con el Gobierno del que empezó a formar parte?

Luego como Ministro, ratificó a Norberto Itzcovich, ejecutor material de las mentiras que en sus comienzos instauraran la dupla Néstor Kirchner-Guillermo Moreno.

Todo indica que se le encomendó luego al mismo ejecutor, a mentir menos alevosamente. Antes cuando a los privados le daba una inflación del 1,8%, al INDEC le daba 0,8%. En estos tiempos, cuando la inflación (privados) rondó el 2,5%, al INDEC le empezó a dar 1,4%. Y también asistimos, eso sí, con mayor moderación, a las mentiras con el nivel de actividad (PIB) que publica el INDEC (que dependen de Kicillof).

No sé a ustedes, pero a mí me alcanza para ver qué clase de tipo, cuánta “honestidad intelectual” abriga nuestro Ministro, así, con su estilo descontracturado, sin corbata, casi siempre pedagógico (cuando no se desorbita….).

Y todo esto viene a cuento, porque veo, percibo, pienso, siento, que Kicillof pretende disfrazar una política que para mí es muy claramente inflacionaria, en una suerte de discusión “teórica” sobre la relación dinero-precios.

Para abreviar:
1)    Ningún economista bien formado, afirma que toda emisión monetaria “siempre” irá a precios.  Que esto sea así, depende de las condiciones generales de la economía.
2)    El destino del aumento en la oferta de pesos (emisión) puede ser: a) aumento de la propia demanda (real) de pesos, b) aumento de la actividad, c) aumento de precios
3)    El aumento de la demanda real de pesos se da en situaciones de renovada confianza en el peso, especialmente si antes hubiera habido una severa crisis de confianza. Es así que todos los programas de estabilización exitosos contaron con esa ventaja, la de un aumento de la “monetización” (o lo que es igual, de la “demanda real de pesos”).
4)    Por el contrario cuando la inflación sube, tanto desde un punto de visto teórico como empírico, la demanda real de pesos baja (desmonetización). 
5)     Otra posible causa de un aumento de la demanda real de dinero, es cuando prevalecen expectativas muy negativas sobre la economía, y la gente quiere masivamente ahorrar y no gastar. En estos casos, la demanda de dinero tiende a sobrepasar la oferta de dinero, y la emisión es necesaria para restablecer este equilibrio. En casos de depresión económica, la mera inyección de dinero, que llevara las tasas de interés incluso al 0%, no alcanzaría para frenar la caída de actividad. Estaríamos en la zona llamada por Keynes como “trampa de liquidez”.  Es el tipo de situaciones que ha tendido a darse en EEUU y otros países, donde hemos visto como se emitía dinero que era demandada en este caso por los bancos (demanda de encajes excedentes, para recomponer la liquidez luego de la gran crisis de 2008).
6)    Cuando ocurre una depresión económica, y se genera por tanto gran capacidad ociosa, la emisión de dinero, ligada por ejemplo a un aumento del gasto fiscal (por única vez), puede llegar a impactar muy positivamente en la actividad económica[i].
7)    Ahora bien, cual es el caso de la Argentina actual?  La emisión monetaria ronda el 20%[ii]. Que sucede con la demanda real de dinero? Considerando la “inflación Congreso”, y la caída del PIB, está cayendo a un ritmo del 10% anual (desmonetización). Aún si consideramos los datos falsos del INDEC, la variación de la monetización sería prácticamente nula.[iii]. En cuanto a la actividad económica, nosotros estimamos PIB cayendo un 3% y el INDEC publica que cae 1%[iv]
8)    Haciendo una matemática simple, surge que la “inflación” monetaria (sea “originada” o “convalidada”, lo que es otra discusión), en el caso “base” (emisión del 20%, demanda real cayendo 10% anual, PIB cayendo 3%) sería del 37% anual.  Si somos optimistas, y estimamos que habrá de cesar la caída de la demanda real de dinero (0% de aumento), y que el PIB pudiera estabilizarse (0%), una emisión del 20% daría como resultado, una inflación del 20%. 
9)    En cualquier caso, estaríamos con una inflación altísima. No hay forma, con los números de la Argentina, de dudar de que una emisión como la que ha habido, y la que hay, es altamente inflacionaria.
10) Todo esto lo “tiene” que saber muy bien Kicillof. No veo forma de que no lo pueda saber.
11) Y qué duda cabe que esta emisión se produce porque el fisco tiene un agujero enorme y hay que emitir muchísimo para financiarlo? Ninguna.
Entonces:
1)    No seamos ingenuos. Kicillof le ha tomado el gusto a estar dónde está (comprensible).
2)    Ya ha dado muestras (tema INDEC y otros) de un decepcionante nivel de honestidad intelectual, típico del oportunismo político que abunda en el FPV[v]
3)    El ministro debe saber bastante de teoría económica. No hay forma de que no sepa que en las condiciones de Argentina de los últimos tiempos, con caída de la demanda de dinero (o si se prefiere, no aumento), la muy alta emisión monetaria ha venido siendo, necesariamente, un causal muy claro de la alta inflación que hemos temido por años (y que obviamente, continúa).
4)     No caigamos en la maniquea versión de que criticamos a Kicillof porque estamos con los Buitres y todas las diatribas que el gobierno de CFK emana hacia sus críticos. Mi crítica a Kicillof es, en este caso, por su actitud engañosa. Porque le da barniz de discusión teórica, tratando de engañar o confundir a propios y extraños, a temas que son mucho más simples.
5)    En la Argentina actual (y diría desde fines de 2004, y muy claramente desde 2005 en adelante), la emisión monetaria ha sido claramente inflacionaria. En ocasiones la emisión ha fogoneado la inflación. En otras, ha convalidado las expectativas de alta inflación, en procesos gatillados por el propio gobierno, con políticas erráticas, cepos cambiarios, devaluaciones, etc, etc.
6)    No nos engañemos: la inflación es causada por el Estado, que es el que establece las políticas, entre ellas, la monetaria. Y la inflación es esencial hoy para el Gobierno, porque vía lo que llamamos “impuesto inflacionario” es que las cuentas fiscales pueden cerrar mes a mes.
7)    En la Argentina actual, Alta Emisión = Alta Inflación.




[i] Es el caso de Argentina entre 2002 y la primera mitad de 2004. Como parte del equipo del Ministro Lavagna, alenté mucho a que el BCRA comprara dólares y emitiera fuertemente, dada la alta capacidad ociosa existente, y las bajas presiones inflacionarias estimadas. Tómese nota que p.ej. en 2004, el PIB creció un 9,0% y la inflación fue del 6,1% 
[ii] La Base monetaria creció entre octubre de 2013 y octubre de 2014 un 19,7%. Es cierto que la suba se ha moderado mucho. Había llegado a picos del 40% interanual, aunque esa cifra obedeció en buena parte a la demanda “forzosa” de pesos que creó el llamado “cepo cambiario” (o “corralito de pesos”).
[iii] Según IPC Congreso inflación del 41% interanual según INDEC inflación tendiendo a 25% ia.
[iv] Considerando EMAE interanual del mes de agosto de 2014 que según INDEC arrojó caída del 1,2%
[v] Lamentablemente, también abunda ese oportunismo en otras fuerzas políticas

No hay comentarios:

Publicar un comentario