Por Gabriel Rubinstein
Hay 3 cuestiones que signarían la
esperada negociación con NML (más Aurelius y otros):
1)
No hay margen de discusión
del monto, que según la última audiencia serían u$s 1,400 MM
2)
Argentina procuraría pagar lo
menos posible en cash, con bonos al mayor plazo, y a la menor tasa. NML querrá
el mayor cash, bonos al menor plazo y la mayor tasa que sea posible.
3)
Tal vez el punto más
importante: A Argentina no le conviene ir a default y obviamente NML lo sabe; pero
es más incierto si a NML le conviene o no el default. Y no está claro los
funcionarios argentinos tengan las suficiente información al respecto.
La posición de NML ante un default de Argentina
Veamos las razones que tendría NML para
lograr se evite el default o no de la deuda argentina restructurada:
En favor de evitar el default:
a)
se demoraría el proceso de
cobro y hay que seguir incurriendo en costos legales
b)
las posibilidades de
embargos de activos lucen limitadas
c)
pierden el factor de
amenaza: si Argentina ya defaulteó, esta carta amenazante ya se habrá perdido
d)
si en el futuro Argentina se
diera maña para prescindir del mercado de deuda en USA, p.ej. porque
consiguiera fondeo directo desde China y otras fuentes, el no pago a NML podría
durar muchos años.
En favor de empujar a Argentina al default:
a)
eventual tenencia de CDS[i]
por montos muy superiores a los que han circulado como información en los
mercados (u$s 200MM). Según algunas fuentes las tenencias serían incluso
superiores a los u$s 1,400 MM. Si esto fuera así a NML le convendría que
Argentina vaya al default para cobrar el seguro
Negociaciones Constructivas o
Disruptivas
En base a lo anterior podemos imaginar
2 tipos de negociaciones:
a)
Una negociación
“constructiva”, donde ninguna de las partes extreme sus posturas, y en forma
bastante rápida se llegue a un acuerdo. Por ejemplo, un pago cash de u$s 300 MM
(la acreencia a valor del canje de deuda), y el resto en bonos. Por ejemplo, a
15 años, a una tasa del 7% anual (el VPN de un arreglo así, descontado al 8%
sería de u$s 1.300 M. y descontado al 10% sería de u$s 1.150 M.).
b)
Una negociación “disruptiva”
donde una parte o las dos, extremaran su posición jugando al límite con la
amenaza del default. Por ejemplo:
a. Argentina
dijera: “sólo te pago u$s 100 MM de cash, y el resto con bonos a 30 años, al 3%
de tasa anual.” Y NML dijera:
“inaceptable”. Y Argentina respondiera:
“entonces nada, vamos a default”. Y NML dijera: “andá a default”. Y el default
se produjera
b. NML
dijera: “me pagas u$s 500 cash, y el resto en bonos a 5 años, al 9% de tasa”.
Argentina dijera que no. NML dijera “entonces nada”. Argentina: “mirá que voy a
default”. Y NML dijera: “andá a default,
es tu problema”. Y el default se produjera.
c. Si
NML estuviera interesado en el default (porque pudiera cobrar por CDS más que
el juicio), podría hacer cosas adicionalmente, como ser tratar de incluir “ya
mismo” en lo que Argentina debe pagar, montos adicionales que habría adquirido
de deuda en default. Esto pondría presión sobre los negociadores argentinos
para que ofrezcan menos cash y exigieran más plazos, lo que ayudaría a hacer
fracasar las negociaciones.
No está pues muy claro si a NML le conviene o
no el default. En todo caso, si sus preferencias por el No Default fueran
débiles, puede llevar a los negociadores argentinos a una situación muy
comprometida, y que finalmente opten por el default.
Otras cuestiones lucen accesorias, mientras
prevalezca el “espíritu constructivo”: Como eludir la cláusula RUFO (si se
estiran acuerdos a enero, si interviene una tercera parte para comprar deuda,
etc), si se repone o no Stay para ayudar a los acuerdos, etc.
Los mercados han pasado de entusiasmos a
fuertes temores y nuevamente a entusiasmos, al compás de las noticias (fallo de
la Corte, idas y vueltas de CFK, MECON, Capitanich, etc).
Pareciera prudente mantener cautela, ya que
tal vez, las probabilidades de Default o No Default se encuentren demasiado
parejas.
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